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jueves, 18 de agosto de 2011

DIEZ PASOS PARA SENTIRSE MÁS CONSCIENTE

1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.

2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.

4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.

5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.

6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior . Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.

7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.

8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.

9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.

10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.

martes, 26 de julio de 2011

El Aguila


El águila es una de las aves de mayor longevidad.  Llega a vivir 70 años. Pero  para llegar a esa edad, en su cuarta década tiene que  tomar una seria y difícil decisión. 
A los 40 años, ya sus uñas se volvieron tan largas y flexibles que no puede sujetar a las presas de las cuales se alimenta. El pico alargado y en punta, se curva demasiado y ya no le sirve. Apuntando contra el pecho están las alas, envejecidas y pesadas en función del gran  tamaño de sus plumas, y para entonces, volar se vuelve tan difícil! 
Entonces, tiene sólo dos alternativas: Dejarse estar y morir... o enfrentar un doloroso proceso de renovación que le llevará aproximadamente 150 días. Ese proceso consiste en volar a lo  alto de una montaña y recogerse en un nido, próximo a un paredón  donde ella no necesita volar y se siente más protegida.  Entonces, una vez encontrado el lugar adecuado, el águila comienza  a golpear la roca con el pico ¡hasta arrancarlo! Luego espera que le  nazca un nuevo pico con el cual podrá arrancar sus viejas con el  cual podrá arrancar sus viejas uñas inservibles. Cuando las nuevas  uñas comienzan a crecer, ella desprende una a una, sus viejas y  sobrecrecidas plumas. Y recién después de todos esos largos y  dolorosos cinco meses de heridas, cicatrizaciones y crecimiento,  logra realizar su famoso vuelo de renovación, renacimiento y festejo para vivir otros 30 años más. 
En nuestra vida también nos toca vivir procesos de reconversión,  o sufrir la pena de sucumbir. Tenemos que resguardarnos por algún  tiempo, meditar largamente y someternos a grandes sacrificios de desprendimiento, para desarrollar los cambios (de modo semejante  al del águila), y luego ser capaces de recomenzar nuestra  vida con nuevos bríos y esperanzas. 
Durante ese tiempo reflexionaremos sobre los pesados recuerdos; remordimientos o culpas, malos hábitos, costumbres y  prejuicios que nos causaban dolor.
 Haremos hincapié en aquellos que no nos dejaban vivir ni permitían surgir nuevos valores, ni que aprendiéramos todo lo que es útil para los nuevos tiempos, y mucho menos volar.  " Solamente siendo libres del peso del pasado, podremos aprovechar  el valioso resultado que una
renovación siempre nos trae"      

martes, 14 de junio de 2011

¿Como podría definir en términos positivos la felicidad?



Ese concepto, abstracto hasta la medula, es imposible de ser descrito directamente. Para hacerlo tengo que dar un rodeo por su sombra. Vaya entonces la definición: "Felicidad es estar cada día menos angustiado".

Para lo cual puedo intentar dar algunos consejos sin ser tachado de iluso.

1. Cuando dudes de actuar, siempre entre "hacer" y "no hacer" escoge hacer. Si te equivocas tendrás al menos la experiencia.

2. Escucha mas a tu intuición que a tu razón. Las palabras forjan la realidad pero no la son.

3. Realiza algún sueño infantil. Por ejemplo: si querías jugar y te hicieron adulto antes de tiempo, ahorra unos 50.000 pesos y ve a jugarlos a un casino hasta que los pierdas. Si ganas, sigue jugando. Si sigues ganando, aunque sean millones, sigue hasta que los pierdas. No se trata de ganar sino de jugar sin finalidad.

4. No hay alivio mas grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios. Si eres cantante y no abogado como tu padre, abandona la carrera de leyes y graba tu disco.

5. Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Acéptalo tal cual es sin preocuparte de la mirada ajena. No te aman porque eres bella. Eres bella porque te aman.

6. Una vez por semana, enseña gratis a los otros lo poco o mucho que sabes. Lo que les das, te lo das. Lo que no les das, te lo quitas.

7. Busca todos los días en el diario una noticia positiva. Es difícil encontrarla. Pero, en medio de los acontecimientos nefastos, siempre, de manera casi imperceptible, hay una. Que se descubrió una nueva raza de pájaros; que los cometas transportan vida; que un nene cayo desde un quinto piso sin dañarse; que la hija de un presidente intento suicidarse en el océano y fue salvada por un obrero del cual se enamoro y se casaron; que los jóvenes poetas chilenos bombardearon con 300.000 poemas, desde un helicóptero, a La Moneda, donde fue eliminado allende, etc.

8. Si tus padres abusaron de ti cuando pequeño/a, confróntate calmadamente con ellos, en un lugar neutro que no sea su territorio, desarrollando cuatro aspectos: 'Esto es lo que me hicieron. Esto es lo que yo sentí. Esto es lo que por causa de aquello ahora sufro. Y esta es la reparación que pido'. El perdón sin reparación no sirve.

9. Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.

10. Cesa de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario.

Alejandro Jodorowsky

miércoles, 9 de febrero de 2011

CERRAR ETAPAS






“Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. 

¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó tu relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante. 

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! 

Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros. 
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. 

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente... 

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte. 

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio. 

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida. 

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. 

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate. 
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!” 

Paulo Coehlo

jueves, 6 de enero de 2011

El ejercicio interior: fuente para una vida sana


En estos últimos años se ha hablado un sinnúmero de veces sobre la necesidad de hacer ejercicio físico para mejorar también nuestra calidad de vida. Además, hay otra clase de ejercicios que son indispensables para lograr el equilibrio interno que tanto ansías. Aquí detallo algunos, sin duda al terminar de leer este artículo se te ocurrirán varios más:
Ejercita el decir lo que piensas: expresarse libremente, sin condicionamientos, asegura buena salud psicofísica. En algunas culturas como las latinoamericanas, esta práctica no es muy frecuente, y se la reemplaza por la “cortesía”: en vez de verbalizar lo que realmente pensamos y queremos decir, se “adorna” el concepto y se emplean frases hechas. El resultado suele ser muy distante de la realidad. Considero que sí es posible manifestar lo que pensamos, midiendo el tenor de nuestras palabras y, si lo precisamos, empleando términos más neutros que los que usaríamos impulsivamente. De todas maneras podemos dar a conocer nuestra opinión o punto de vista. Lo que callas a regañadientes o a disgusto te deja un sabor amargo en el alma, y es una espina clavada dentro de ti que en algún momento puede producir un efecto adverso. Puedes cambiar este rollo si expresas lo que tú deseas de la forma que puedas y encuentres oportuno hacerlo. Aprovecha cada oportunidad que tengas y verás cómo esta práctica te quita un gran peso de tus espaldas y al mismo tiempo abre tus canales de comunicación genuinos.
Ejercita el tratarte bien: no permitas que nadie te hable como tú no deseas. Frena cada frase humillante o descalificadora, aunque te las digan como bromas o las hayas escuchado durante años. Este ejercicio incluye lo que tú te dices a ti mismo. Presta atención a tu diálogo interno y cambia las cosas que te dices por lo que realmente desearías escuchar. Hazlo cada vez que te digas algo que implique no tratarte bien. Por ejemplo, si cometes un error o rompes algo y te dices: “no sirvo para nada”, al instante contéstate: “sirvo para muchas cosas, aunque haya cometido este error o roto esto”. Si ante una ruptura de pareja sientes que “nadie te quiere”, contéstate inmediatamente: “tal vez él no me quiera como yo desearía, pero hay varias personas que sí me quieren mucho”. No generalizar, ir al punto concreto de la cuestión que es sólo una pequeña parte de esa gran generalización, es decididamente una manera de tratarte bien. Aprovecha cada oportunidad que tengas para hacerlo, y en poco tiempo verás cómo este cambio de diálogo interno se transforma en una competencia inconsciente que te permitirá ampliar tu capacidad de disfrute.
Ejercita el darte gustos: sólo tú conoces lo que deseas a fondo. Es injusto esperar que el resto de la gente reaccione de acuerdo con tus necesidades peculiares. Además, esta postura te hace pasar de frustración en frustración, ya que no hay persona que pueda actuar en un todo de acuerdo con tu manera especial de ver y sentir las cosas. Por eso: date gustos. Mímate. Cuídate. No esperes que otros lo hagan por ti. Tú ocupas el primer lugar en tu vida, al sentirte un ser completo y feliz tendrás más para dar a quienes te rodean.
Por último, te sugiero que ejercites lo que tú consideres que te va a hacer bien. Aquello que intuyes que te hará sentir esas emociones placenteras que tanto anhelas. Haz algo que tenga que ver con tus sueños de niño. O con esa idea que siempre pospusiste por alguna excusa. O con lo que sabes que ha llegado el momento de suceder. Sin presiones. A tu propio ritmo interno. Con felicidad. Disfruta. Sonríe. ¡Abre tus alas!

jueves, 30 de diciembre de 2010

El Poema eres Tu


  1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.
  2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.
  3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.
  4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.
  5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.
  6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior. Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.
  7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.
  8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.
  9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.
  10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.”

    Deepak Chopra

martes, 28 de diciembre de 2010

MENSAJE DE FIN DE AÑO




Mis Bienamados:
Ha sido este un año de profundos y notorios cambios tanto en las personas como en el planeta, y se ha visto como los procesos de cambio se han acentuado generando las consecuentes crisis a nivel global.  El clima por ejemplo, es un buen indicador de ello, y lo que se le ofrece al planeta y a la humanidad es hacer uso de toda la resiliencia disponible para afrontar con valor y creatividad lo que se viene por delante.  Muchos hemos de comenzar de cero a repensarnos, no solo a nosotros mismos o a una población, una ciudad, un país, sino el planeta y la humanidad entera.  Pero ese repensarse, ese reconstruirse, implica una gran transformación interior a nivel de los individuos.  Quienes en verdad ya lo han hecho tienen y muestran toda la capacidad para crecerse frente a las adversidades y dan rienda suelta a su creatividad para hacer propuestas novedosas y constructivas, ya están soñando un futuro distinto para sí mismos, para los demás y para el planeta.  En esa dirección se encuentran trabajando.  Por el contrario quienes aún no han entendido esto, por el motivo que sea, son aquellos que se quejan, aquellos que lloran, aquellos que esperan aún que alguien venga a redimirlos y a arreglarles los problemas, en fin, son aquellos que han elegido el sufrimiento y el camino de la expiación, tan cómodo para algunos, ya que les resulta más fácil quejarse, ante cada solución suelen ver cientos de problemas, y se tornan en los palos que se atraviesan a la rueda del cambio y la renovación.  ¿Por qué?  Por miedo, ya que él es hijo de la ignorancia.  Hace más de veinticinco años todo lo que está sucediendo se sabía, de diversas maneras nos lo habían dicho, pero era más cómodo desoír las voces de advertencia y más elegante posar de escépticos.  Hubo en ese entonces unos cuantos científicos, para no hablar de otras voces con menor credibilidad pero no menos cualificadas y conscientes del problema que se nos venía encima, que fueron vituperados y calificados de profetas del desastre y de querer generar pánico o histeria colectiva.  En ese entonces ya se hablaba del desastre generado por el clima extremo, del implacable ajuste de las placas tectónicas, del efecto de invernadero y que ahora, más elegantemente, llamamos calentamiento global, y se hablaba también de la perversión de los valores y principios que se hacen tan necesarios para la evolución de una humanidad digna y organizada que en verdad desee conquistar un plano evolutivo más consciente y elevado. 
¿Qué podemos esperar entonces en este momento en que muchos lo han perdido todo?  ¿En este momento en que cualquiera de nosotros puede verse inmerso en circunstancia semejante?  Lo tenemos ante nuestros ojos, se ha puesto de moda en estos días; lo que no pudo el baño de sangre de años, generado por la violencia extrema de quienes trabajan bajo la influencia de las fuerzas oscuras, no importa el rótulo que se pongan, lo ha podido el invierno, las inundaciones, los deslizamientos y derrumbes, y se llama solidaridad, compasión, en últimas amor por el prójimo y esa es la única fuerza capaz de salvarnos, pero debemos permanecer despiertos y trabajar con mayor ahínco.  Tal vez los desastres, el dolor y la muerte estén al acecho, pero todo esto tiene un propósito y es el de conmovernos, de hacer aflorar en cada uno lo mejor que tenemos, y de permitirnos dar lo mejor que podamos de nosotros mismos a los demás; es una forma dolorosa de sacudirnos porque es lo que tenemos que hacer, despertar, pensar en el otro, en los demás y darnos cuenta que la tarea que tenemos por delante hasta que se nos agoten las fuerzas, es hacer renacer en cada uno de nosotros un ser distinto, más elevado, más consciente y así mismo construir un mundo y una humanidad distinta regida por principios de amor, bondad, compasión, justicia e igualdad.  Son estas las verdaderas conquistas para el Espíritu Humano, todo lo demás, lo material habrá de quedar aquí cuando nos hayamos ido.

¡QUE TENGAN TOD@S USTEDES UNA FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO AÑO 2011!

martes, 27 de julio de 2010

El Mito del Fracaso




Puede que esto te tome de sorpresa, pero el fracaso es una ilusión. Nadie fracasa en nada.

Todo lo que haces produce un resultado. Si estas intentando aprender a atrapar una pelota y alguien te la tira y se te cae, no es que hayas fallado. Sencillamente, se ha producido un resultado. La pregunta real es que hacer con los resultados que produces. Te vas llorando por haber fallado atrapando la pelota, o dices Trame otra hasta que terminas por atraparlas? El fracaso es un juicio.
No es ms que una opinión. Procede de tus miedos, que pueden ser eliminados con amor. Amor por ti mismo. Amor por lo que haces. Amor por los demás. Amor por tu planeta. Cuando tienes amor dentro de ti, el miedo no puede sobrevivir. Reflexiona acerca del mensaje que hay en esta antigua sabiduría: El miedo llama a la puerta. El amor contestó, y no haba nadie.
Esa música que oyes en tu interior, urgiéndote a que asumas riesgos y persigas tus sueños es tu conexión intuitiva con el propósito que hay en tu corazón desde que naciste. S entusiasta en todo lo que hagas. Ten esa pasión, sabiendo que la palabra entusiasmo significa literalmente El Dios (enthos) interior (iasm). La pasión que sientes es Dios dentro de ti, que esta picoteándote para que te arriesgues y seas la persona que eres.
Me he dado cuenta de que los riesgos que se perciben no son para nada tales riesgos, una vez que transciendes tus miedos y dejas que entren en ti el amor y el respeto por ti mismo. Cuando produces un resultado del que los demás se ríen, a ti también te da la risa. Cuando te respetas a ti mismo, tropezar te permite reírte de ti mismo como tropezador ocasional. Cuando te amas y te respetas a ti mismo, la desaprobación de alguien no es nada que haya que temer o evitar. El poeta Rudyard Kipling declaró: Si puedes alcanzar el triunfo y el desastre, y tratas a esos dos impostores por igual Tuyo son el corazón y todo lo que hay en l. La palabra clave aquí es impostores.
No son reales. Solo existen en la imaginación de la gente.
Sigue a tu cerebro derecho, escuchando como te sientes e interpretando tu propio y exclusivo estilo musical. No tienes que temer a nada ni a nadie, y no volverse a sentir jamás ese terror a estar yaciendo algún da en tu lecho de muerte diciendo: Y que pasa ahora si toda mi vida he estado equivocado?. El compañero invisible que está sobre tu hombro derecho te va a pinchar cada vez que te estás apartando de tu propósito. Te va a obligar a que tomes conciencia de tu música. As que escúchalo, y no te mueras sin haber sacado afuera tu música.

SIMPLICIDAD




Todo el dejar ir, pérdida, liberación, y finales creados a través del proceso de ascensión pueden, a la larga, dejarnos en un espacio de simplicidad. Existe tal belleza en la simplicidad. La alegría de estar ahí para la sonrisa de un niño, ver un halcón surcando el cielo, atender un jardín de flores, ver tus dibujos animados de Disney preferidos, deslizarte por el tobogán con tu nieto, o tal vez sólo observar a una hormiga llevando a casa un bocado de comida.
La simplicidad en gran medida nos libera para volvernos parte del momento. Nos libera para estar mucho más presentes para lo que realmente nos importa. A medida que nos cansamos y volvemos apáticos a través del proceso de ascensión, no podemos sino terminar con un estilo de vida más simple. Con un agitado estilo de vida muy ocupado, realmente no estamos ni aquí ni allá. Y aunque podamos quejarnos de que la ascensión nos ha quitado mucho, realmente ha dejado atrás sólo lo que importa.
En la simplicidad tenemos pocas responsabilidades. Somos mucho más libres, ¡y todos nos hemos quejado de que verdaderamente valoramos nuestra libertad! Dentro de la libertad de la simplicidad, podemos conectar mucho más fácilmente con la Fuente. Nuestro tiempo es nuestro. Se nos retira de ese mundo ocupado y agitado. En la simplicidad podemos ver cosas que nunca antes tuvimos tiempo de notar. Nuestras vidas se mueven a un ritmo mucho más lento. Podemos estar presentes para los demás. Podemos estar presentes para nosotros mismos.
Uno de mis recuerdos favoritos es estar sentada en un tubo neumático, flotando por el río Russian en la región vinícola de California, con mi hija, entonces de once años, y dos de sus amigas. Creo que en esos tiempos pasaba más tiempo con las amigas de mi hija que con las mías, ya que siempre eran mucho más divertidas, había más inocencia, y no cuestionaban mucho. ¡Y nos encantaba jugar! Ese tiempo en particular, como vivíamos justo en la misma calle del río, me parecía algo natural. Y ahora puedo jugar con mis nietos. Nos metemos en tantas travesuras; chapoteando en los charcos de barro, dibujando, dando vueltas en los carritos del supermercado; ¡oh, la simplicidad!
La ascensión trae de vuelta la simplicidad. No tenemos que atender tantas cosas. Se nos ha retirado de muchas de nuestras responsabilidades anteriores. Llegamos a pasar una buena cantidad de tiempo en nuestra creatividad. La alegría infantil de nuestro niño interior original e inocente puede volver a surgir. Y hay tantos mundos dentro de mundos que pasaban inadvertidos cuando estábamos en nuestras vidas ocupadas, adultas y muy serias. Recuerdo un día tener mi frente sobre la tierra afuera en la naturaleza en el rancho de mi amiga en Colorado. Y quién lo iba a decir, ¡descubrí una civilización entera dentro de la tierra! Fue realmente sorprendente, y algo digno de verse. Nunca habría sabido que estaba allí si no hubiera estado sólo deambulando por ahí y pasándola bien, ¡mientras que mi amiga estaba afuera atendiendo sus “ocupaciones”!
Pensar en el crujido de la puerta del rancho al abrirse, o la brillante luz del sol que inundaba la sala cuando quedaba la puerta entreabierta… éstos son los recuerdos más preciados. Éstos son los momentos valiosos. Y éstos son los momentos en que podemos sentirnos tan alegres y dichosos, y que no implican cosas materiales ni cosas que creemos que necesitamos para nuestra seguridad. Estos tiempos de simplicidad son cuando el espíritu está siempre presente.
Cuando no tengo una vida simple, me siento muy desconectada. No tener deudas, poder hacer prácticamente todo lo que quiera cuando quiera, tener las posesiones más simples, y no tener ningún verdadero programa, es la única manera en que me siento cómoda en estos días. Se me haría muy difícil tener que estar en algún lugar en un momento determinado; no estoy acostumbrada a eso. Si mi vida comienza a ponerse agitada y complicada, me niego a participar. La simplicidad es demasiado valiosa para mí.
Si has elegido esta página, se te anima a recordar que la simplicidad puede acercarte a la Fuente. Puede colocarte mucho más en el momento y permitir que las cosas lleguen en una forma armónica y sincrónica de alinearse muy naturalmente a través de la Fuente. Disfruta de tu simplicidad; ¡de eso es realmente que se trata todo!

sábado, 12 de junio de 2010

LAS CLAVE DE LA VIDA


La clave para que vivas una vida larga y feliz es compartir, no poseer. Cambia las palabras que usas y modifica tu conducta. Al transformar la manera de hacer las cosas cambiará tu vida y restablecerás el equilibrio, para que te quede tiempo libre y te entregues a desarrollar la creatividad y talentos y explores el planeta, en vez de devorarla. Todo lo que le hagas al planeta te lo estás haciendo a ti mismo. Mira a tu alrededor… la devastación de los bosques y océanos de la Tierra te mostrarán las partes que estás destruyendo dentro de tu propio cuerpo.
Todos los desastres que están arrasando lo que encuentran a su paso en la actualidad, están apareciendo dentro de tu propio cuerpo físico y emocional. Te repito, explora el planeta, ella te está queriendo decir algo. Una vez que reconozcas la magia y la belleza de la naturaleza, ya no la podrás aborrecer ni destruir, sólo le amarás, y entenderás más allá de lo evidente que ella y tú son Uno mismo. Cualquier cosa que pretendas romper o echar abajo fuera de ti, lo estarás destruyendo adentro de ti. ¿Comprendes? Ama, no maldigas.
Vive en paz y armonía, ámate a ti mismo como a los otros y el cielo en la Tierra será tuyo. Vivir en paz sólo puede traerte más paz y riquezas más allá de tu imaginación. La paz es la respuesta a todos los males de la sociedad. El amor es la respuesta a todos los problemas de familia y de relación. La paz es la respuesta a tus aflicciones económicas. La coexistencia pacífica es el propósito de la vida y la razón por la cual estás en este bello planeta. Sin importar lo que ocurra en el mundo mantente calmado y centrado dentro de tu alma y siente la paz. Sólo a través de los sentimientos la paz puede emerger. Sosteniendo esa paz toca cada alma con la que entres en contacto; así diseminarás la armonía y alcanzarás el éxito al contrarrestar la maldad que hay en el planeta.
¿Qué es el éxito? Éste quizá tiene muy poco que ver con lo que te imaginas. No se debe a la sangre heredada; a la escuela donde estudiaste ni a los títulos que obtuviste. Tampoco se debe a las dimensiones de tu casa o de cuántos autos caben en tu estacionamiento. No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene que ver con el poder que ejerces, si eres un buen administrador, o si hablas bonito. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas bordar en tus trajes, o si después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo; tampoco a la tecnología que empleas. El éxito se mide de acuerdo a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.
Se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños. De si tus logros no hieren a tus semejantes. Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás. Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste de los ancianos. Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta. No es acerca de cuántos te siguen, sino de cuántos realmente te aman. No es acerca de transmitir, sino cuántos te creen si eres feliz o finges estarlo. Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar. Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más. ¡Eso sí que es éxito!
La confianza, por otro lado, no es algo corpóreo en el mundo material, sino que se trata, más bien, de confianza en lo que se llama luz etérica. La confianza viene de una fuerza que es incomparable, inigualable. La confianza se convierte en la conciencia de que ya no puedes discernir entre tu propia luz y la luz del creador. Comienza a considerar la confianza como el saber que hay un panorama más amplio de lo que se puede ver a través de los cinco sentidos.
Debes permitir que la confianza sea la fuerza que te oriente. Comprende que la confianza es el puente entre tu persona y lo que crees que es un ser superior desconectado. Ese puente elimina esa desconexión. Ese puente te mantiene intacto para que la confianza sea la fibra que te permita experimentar vivir en más mundos a la vez. Es la fibra que sostiene el enfoque de la realidad que te da la claridad de que estás a cargo de tu propia vida. Cruzando ese puente, con sólo saber que está allí, la confianza te puede llevar a reinos con los que sólo soñaste en el pasado.
Cuando encuentres la pasión del viaje en el que te hayas embarcado no necesitarás más ayuda. No necesitarás que nadie te dé órdenes. No necesitarás más que la pasión que tienes por realizarlo. Cuando tomes conciencia de que no necesitas a nadie más para apoyarte salvo tu propia luz interna o pasión, entonces comenzarás a entender que todo lo puedes lograr. Sin la luz central brillando dentro de ti, sin saber cada paso que debes tomar, entonces la pasión tropezará. Nadie cae del sendero cuando se está en la pasión; pero si estás excitado o celoso, entonces puedes desviarte del sendero; ¿y qué es el sendero?, es el lugar por donde avanzas, hacia la conquista del mayor de tus deseos.
Ese viaje que has tomado está guiado plenamente por el hermoso amor o la pasión que puedes emanar. Le pondrás toda tu pasión y la sostendrás. Entrar a un sendero sin pasión es encontrarse vagando sin rumbo tratando de lograr una meta. Para que consigas cierta meta será de acuerdo a la cantidad de pasión que pongas en ella; si tienes poca pasión, eso es lo que puedes esperar del resultado. Si tienes gran pasión, es lo que recibirás. La pasión es la medida con la que puedes ver el resultado.
El silencio significa: la capacidad de pensar sin cabeza, la capacidad de volar sin alas, la capacidad de caminar sin pies, la capacidad de observar sin perturbar, la capacidad de escuchar sin interrumpir, la capacidad de palpar sin crear incomodidad, la capacidad de disfrutar de una flor sin robarle su aroma, y sobre todo, la capacidad de entrar en ti y ver tu realidad. La verdad sólo se puede conocer en absoluto silencio. No sólo el silencio de afuera es necesario, también el silencio interior. Si al cerrar tus ojos, tu mente está en silencio, la puerta está abierta para conocer la realidad que te anima a vivir. Esa única realidad que llena tu alma de luz y claridad. Sin el silencio, tu alma no tiene claridad, no tiene luz.
El silencio es la atmósfera que el amor necesita para que tu alma brille. El silencio en un lado y el amor en el otro le dan alas a tu corazón. Esa belleza y esa armonía han sido perdidas debido a la ira, al orgullo etc., eso es lo que significa la falta de silencio. Todas las preguntas están listas para ser respondidas sin importar qué profundas sean. Simplemente entra en la paz del silencio, calma ese mar de deseos, ese mar de ilusiones vanas, deja que la calma te invada, deja que el silencio te posea, en ese momento lo viejo desaparece y lo nuevo nace en ti. Recuerda: el silencio es el vientre de donde “nacen” los sabios.
Si deseas adquirir sabiduría, vuelve a nacer en medio del silencio. Solo así encontrarás tu razón de ser, la razón por la cual has nacido. Siéntate cómodamente, observa a tu alrededor, no juzgues, detente en tu afán, observa de nuevo, comprende que tu vida es un tesoro, deja tus preocupaciones a un lado; no hay necesidad de llevar un equipaje pasado, ya tu corazón tiene lo que necesitas en este viaje maravilloso que es la vida; deja el temor y permite que el silencio te posea, sólo en esa inmensidad podrás escuchar la voz de Dios dentro de ti llamándote a vivir plenamente, llamando para darte a conocer todos los misterios del universo y no solamente eso, también esa voz quiere darte a conocer el secreto de la vida eterna…
Quiero que sepas que el dinero también es una energía, y es un importante camino para el autoconocimiento. La relación que lleves con él es capaz de revelar muchas de tus emociones y tus actitudes en todas las etapas de tu vida. La importancia del dinero tiene implicancias profundas. El dinero está presente en todos los momentos de nuestra vida, en la educación, en la salud, trabajo, e influye fuertemente en nuestras relaciones. La forma de lidiar con el dinero puede decir mucho sobre la forma de ser y los valores que dirigen la vida de cada quien. Quien tiene problemas financieros, ciertamente tiene dificultades afectivas, pues eso demuestra que el intercambio está descompensado.
Quien siembra, recoge el fruto. Debes comprender que si piensas en algo, infaliblemente harás aparecer en tu vida acontecimientos o condiciones correspondientes a aquello que pensaste. El Universo está repleto de substancias invisibles esperando en todo momento para concretar exactamente aquello que pienses. ¿Por qué tienes dificultades con el dinero? Quizá porque la cultura te inculcó la creencia de que el dinero es sucio; que contiene impurezas. Es importante que mantengas un flujo constante de dinero; de esta forma estarás reconociendo que genera bienes individuales y también colectivos, y puedes servir a todos. Ser rico significa tener algo para dar y beneficiar al prójimo. Quien tiene la función de bendecir al prójimo lo hace con amor, y cuando pones en práctica ese amor, se transforma en riqueza.
El ambiente es proyección de tu mente, frecuentemente existen personas que no consiguen tener dinero al que tienen derecho, esto sucede porque en la profundidad del subconsciente consideran que el dinero es pecaminoso. Es imposible que prosperes si llevas en tu mente la idea de que el dinero mancha y deshonra. La imagen de que el dinero es sucio viene del deseo íntimo de utilizarlo para fines egoístas; por eso conserva siempre el bello deseo de utilizarlo para el bien de muchas personas. Para que el dinero, la salud y toda prosperidad lleguen a tu vida, tienes que estar reconciliado con todas las cosas.
El secreto de una vida mejor es la respuesta a todo lo que ha sido, a todo lo que es, y a todo lo que será. La felicidad está al alcance de todos. Aquello que sientes es un reflejo perfecto de lo que está en proceso de volverse realidad, porque lo que piensas, lo que sientes y lo que manifiestas, siempre coincide. Tú vas creando tu propio mundo a medida que transcurre tu vida. Siempre da el primer paso en forma decidida y con fe, no necesitas ver todo el camino que te falta por recorrer porque te desanimarás, tan sólo debes dar el primer paso, recuerda, el primer paso…
Casi todos ofrecen gran parte de sus pensamientos en respuesta a aquello que observan, así que, todo lo que eres, es el resultado de aquello que has pensado. La imaginación lo es todo; es el pre estreno de las atracciones de la vida. Dime, por favor, ¿te ha quedado claro que todo aquello que puedas concebir con tu bendita mente, lo puedes lograr o manifestar en la vida física? ¡Seguro que sí!
Practica las enseñanzas que te puesto a tu disposición y verás que más pronto que tarde tu vida cambiará… y como bien dice una de las canciones del “Tri”, que las piedras rodando se encuentran, seguro estoy un buen día podremos mirarnos directamente a los ojos para bendecirte desde lo más profundo de mi corazón.