sábado, 30 de agosto de 2014

ENERGIA




Hay algo que está consumiendo tu energía y no sabes bien qué es.
Si te sientes agotado al final de cada jornada, te cuesta ponerte en marcha por las mañanas o debido al cansancio dejas de hacer ciertas actividades que deberías o desearías realizar, esto significa que no logras manejar apropiadamente el caudal de fuerza con el que cuentas.
Una televisión consume la misma cantidad de electricidad si ves un noticiero, una película violenta, un documental apacible o una película que te llene el alma.
Con nosotros sucede algo parecido: insume la misma cantidad de energía enfermarnos o curarnos, contestar mal o contestar bien, hacer nuestro trabajo desganados o con la convicción interna de que nuestro granito de arena es importante para el todo. De hecho, en muchos casos lo negativo desgasta mucho más que lo positivo
IDEAS
Ya sabes que todo regresa a nosotros de un modo u otro: si le sonríes o le agradeces a quien te sirve un café en vez de ignorarlo, estarás generando la misma corriente hacia ti (de esa persona o de cualquier otra que encuentres a tu paso).
Si no te enganchas en discusiones estériles o reiterativas y, en su lugar, esperas el momento apropiado para mantener una conversación inteligente que pueda rendir frutos, estarás abriendo canales de comunicación que, de otro modo, estarían bloqueados.
Si aprendes a decir que NO a algunas cosas o personas (en vez de recurrir permanentemente al “sí fácil” para que te acepten o por la razón que fuera) hallarás dentro de ti una fuente de vigor que no creías que podía existir – completamente a tu disposición.
Es importante que tengas algo en cuenta: cuentas con una cantidad limitada de energía al día (¡que es mucha!) y tú decides en qué gastarla y en qué invertirla. ¡Manejarla adecuadamente para tu beneficio depende de ti!

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