martes, 26 de agosto de 2014

DETRAS DE LAS PALABRAS





Intento ver qué se esconde detrás de las palabras.
En especial, detrás de aquellas que “hacen ruido” dentro de mí, porque me afectan, porque me parece que no están estrictamente relacionadas con el tema que se estaba tratando sino que hay algo más subyacente y que motiva tales expresiones.
Primero, analizo si lo que me dicen realmente tiene que ver conmigo, ya que tal vez esas palabras detallan una situación o una característica que no había notado y me resulta útil darme cuenta y poder tomar las medidas correctivas adecuadas. No tiene por qué caerme mal reconocer errores y hallar la mejor manera de subsanarlos.
Pero si siento que lo único que han buscado esas palabras (más allá de tener razón o no) es sembrar dolor, incertidumbre o alguna desazón, luego de tratar de abstraerme de su cometido -y si la persona me interesa-, dedico unos minutos a pensar qué hay detrás de esas frases que me han causado esa sensación de malestar.
. ¿Me cae mal lo que me han dicho porque me resulta difícil aceptar críticas o por la manera en que fueron hechas y por la intención que acecha más allá de las palabras?
. Percepción es proyección. ¿Qué denota la forma de presentarme sus pensamientos de la persona que lo ha hecho?
. ¿Me ha cuidado lo más posible o eligió una manera de infligir angustia y de provocar algún grado de daño?
. ¿Ha tenido el objetivo de manipularme, de generar dependencia, de hacer que me sienta apenado, por más que camufle sus dichos con una sonrisa o con frases huecas de buena voluntad?
. Teniendo en cuenta lo que ha sucedido en esta oportunidad, ¿detecto que hubo entre nosotros situaciones anteriores no del todo claras en las que también me sentí poco valorado o, directamente, menospreciado por este ser?
. ¿El enfocarse en lo que considera negativo es constante o también elogia mis fortalezas y mis logros?
Al tener presentes estos puntos –entre otros que sean importantes para cada uno- se puede lidiar con quienes tienden a ver solamente el “medio vaso vacío” (¡y a vaciarlo sobre nosotros!). A mí me sirve para retraerme de lo que quieren conseguir lo suficiente para gozar de la claridad suficiente para responder de la manera que más me protege y me permite marcar una distancia (y por ende, una diferencia) entre esa persona y yo.
¿Cómo reaccionas cuando notas que hay una intención especial detrás de las palabras?

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