martes, 28 de diciembre de 2010

MENSAJE DE FIN DE AÑO




Mis Bienamados:
Ha sido este un año de profundos y notorios cambios tanto en las personas como en el planeta, y se ha visto como los procesos de cambio se han acentuado generando las consecuentes crisis a nivel global.  El clima por ejemplo, es un buen indicador de ello, y lo que se le ofrece al planeta y a la humanidad es hacer uso de toda la resiliencia disponible para afrontar con valor y creatividad lo que se viene por delante.  Muchos hemos de comenzar de cero a repensarnos, no solo a nosotros mismos o a una población, una ciudad, un país, sino el planeta y la humanidad entera.  Pero ese repensarse, ese reconstruirse, implica una gran transformación interior a nivel de los individuos.  Quienes en verdad ya lo han hecho tienen y muestran toda la capacidad para crecerse frente a las adversidades y dan rienda suelta a su creatividad para hacer propuestas novedosas y constructivas, ya están soñando un futuro distinto para sí mismos, para los demás y para el planeta.  En esa dirección se encuentran trabajando.  Por el contrario quienes aún no han entendido esto, por el motivo que sea, son aquellos que se quejan, aquellos que lloran, aquellos que esperan aún que alguien venga a redimirlos y a arreglarles los problemas, en fin, son aquellos que han elegido el sufrimiento y el camino de la expiación, tan cómodo para algunos, ya que les resulta más fácil quejarse, ante cada solución suelen ver cientos de problemas, y se tornan en los palos que se atraviesan a la rueda del cambio y la renovación.  ¿Por qué?  Por miedo, ya que él es hijo de la ignorancia.  Hace más de veinticinco años todo lo que está sucediendo se sabía, de diversas maneras nos lo habían dicho, pero era más cómodo desoír las voces de advertencia y más elegante posar de escépticos.  Hubo en ese entonces unos cuantos científicos, para no hablar de otras voces con menor credibilidad pero no menos cualificadas y conscientes del problema que se nos venía encima, que fueron vituperados y calificados de profetas del desastre y de querer generar pánico o histeria colectiva.  En ese entonces ya se hablaba del desastre generado por el clima extremo, del implacable ajuste de las placas tectónicas, del efecto de invernadero y que ahora, más elegantemente, llamamos calentamiento global, y se hablaba también de la perversión de los valores y principios que se hacen tan necesarios para la evolución de una humanidad digna y organizada que en verdad desee conquistar un plano evolutivo más consciente y elevado. 
¿Qué podemos esperar entonces en este momento en que muchos lo han perdido todo?  ¿En este momento en que cualquiera de nosotros puede verse inmerso en circunstancia semejante?  Lo tenemos ante nuestros ojos, se ha puesto de moda en estos días; lo que no pudo el baño de sangre de años, generado por la violencia extrema de quienes trabajan bajo la influencia de las fuerzas oscuras, no importa el rótulo que se pongan, lo ha podido el invierno, las inundaciones, los deslizamientos y derrumbes, y se llama solidaridad, compasión, en últimas amor por el prójimo y esa es la única fuerza capaz de salvarnos, pero debemos permanecer despiertos y trabajar con mayor ahínco.  Tal vez los desastres, el dolor y la muerte estén al acecho, pero todo esto tiene un propósito y es el de conmovernos, de hacer aflorar en cada uno lo mejor que tenemos, y de permitirnos dar lo mejor que podamos de nosotros mismos a los demás; es una forma dolorosa de sacudirnos porque es lo que tenemos que hacer, despertar, pensar en el otro, en los demás y darnos cuenta que la tarea que tenemos por delante hasta que se nos agoten las fuerzas, es hacer renacer en cada uno de nosotros un ser distinto, más elevado, más consciente y así mismo construir un mundo y una humanidad distinta regida por principios de amor, bondad, compasión, justicia e igualdad.  Son estas las verdaderas conquistas para el Espíritu Humano, todo lo demás, lo material habrá de quedar aquí cuando nos hayamos ido.

¡QUE TENGAN TOD@S USTEDES UNA FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO AÑO 2011!

No hay comentarios: